Colegios, liceos y universidades están obligados a tener un Desfibrilador Externo Automático (DEA). Así lo indica la Ley N°21.156 y el decreto n°56 del Ministerio de Salud en su artículo 3° letra e, que especifica: “todos los establecimientos educacionales de nivel básico, medio y superior, con matrícula anual igual o superior a 500 alumnos”.
La medida responde a una realidad sanitaria contundente: las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en Chile y el mundo. Además, muchas de estas emergencias ocurren en espacios públicos o de alta concurrencia, como los establecimientos educacionales.
¿Por qué debe haber un DEA en los establecimientos educacionales?
Un paro cardiorrespiratorio puede ocurrir en cualquier momento y a cualquier edad y requiere una rápida respuesta. La evidencia médica muestra que la desfibrilación temprana, idealmente dentro de los primeros 3 minutos, aumenta significativamente las probabilidades de supervivencia.
Un DEA analiza automáticamente el ritmo cardíaco del paciente y, si es necesario, entrega una descarga eléctrica controlada para restablecer un ritmo normal. Además, equipos como los DEA de Zoll Medical, entregan instrucciones guiadas para que cualquier persona mínimamente capacitada pueda asistir a la víctima mientras llega el personal de emergencia.
Por esta razón, la legislación chilena busca que estos dispositivos estén disponibles, visibles y accesibles dentro de los establecimientos educacionales.
Requisitos que debe cumplir un DEA en colegios según la normativa chilena
La legislación no sólo exige la presencia del equipo, sino también condiciones específicas para garantizar su uso efectivo:
1- Ubicación y accesibilidad
- El DEA debe estar visible y claramente señalizado.
- Debe encontrarse a una distancia máxima de 150 metros desde cualquier punto del establecimiento.
- Se debe instalar al menos un equipo cada tres pisos.
2- Certificación y mantenimiento
- El equipo debe estar debidamente certificado para uso clínico.
- Debe contar con mantenimiento preventivo y correctivo al día.
- Los consumibles (parches y baterías) deben estar dentro de su fecha de vigencia.
3- Capacitación del personal
- Funcionarios del establecimiento deben recibir capacitación para el uso del equipo y maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
Esto forma parte del concepto de espacios cardioprotegidos, donde la prevención, la respuesta rápida y la capacitación trabajan de forma conjunta.
¿Cuál es el mejor DEA para un colegio?
Al elegir un desfibrilador para un establecimiento educacional, es fundamental considerar facilidad de uso, confiabilidad y adaptabilidad a distintos pacientes.
En Start Fire recomendamos los equipos de ZOLL Medical, diseñados para facilitar la respuesta ante emergencias cardíacas incluso para usuarios con poca experiencia.
Una de sus principales ventajas es la tecnología Real CPR Help, que entrega retroalimentación en tiempo real sobre la calidad de las compresiones durante la RCP, ayudando al rescatista a mantener la profundidad y ritmo adecuados.

Para establecimientos que reciben a niños menores de 8 años o pacientes bajo los 25 kg, una excelente alternativa es el ZOLL AED 3 BLS con Uni-padz. Este equipo permite que un solo tipo de parche sirva tanto para adultos como para pacientes pediátricos.
El rescatista sólo debe presionar un botón para activar el modo pediátrico y el equipo ajusta automáticamente el nivel de energía de la descarga.
Esto simplifica la operación, reduce errores y permite una respuesta rápida en situaciones de emergencia.

En colegios o universidades donde no es habitual atender pacientes pediátricos, el ZOLL AED Plus es una herramienta ampliamente utilizada por su robustez, facilidad de uso y confiabilidad.
Este equipo también incorpora instrucciones guiadas y apoyo para la RCP, facilitando la intervención temprana mientras llegan los servicios de emergencia.
En el caso de atención pediátrica con el AED Plus, se deben utilizar los parches especializados ZOLL Pedi-padz II, diseñados para entregar una descarga adecuada a pacientes de menos de 25 kg.
Hacia colegios cardioprotegidos
La obligatoriedad de contar con un desfibrilador DEA en colegios es parte de una estrategia mayor de salud pública: crear espacios cardioprotegidos donde la comunidad educativa pueda responder de forma rápida y efectiva ante un paro cardíaco.
Cumplir con la normativa no solo evita sanciones, sino que también puede salvar vidas dentro de la comunidad escolar.
En Start Fire trabajamos junto a instituciones educacionales para implementar soluciones completas de cardioprotección, incluyendo equipos, capacitación y asesoría técnica.
Para más información, te invitamos a revisar el especial de Zoll Medical en StartFire.cl y contactarnos en ventas@startfire.cl


